domingo, 24 de julio de 2011

Las virtudes de la no-resistencia


El hombre al nacer es blando y débil, pero al morir se vuelve rígido y duro.
Los diez mil seres, todas las plantas y los árboles son blandos y flexibles mientras viven, pero secos y quebradizos cuando mueren. En verdad, la rigidez y la dureza son rasgos de la muerte, la blandura y la flexibilidad son rasgos de la vida. Por eso el alma que es demasiado dura se rompe y el árbol de madera más dura es el primero en ser talado.
En verdad, lo duro y lo fuerte son derribados mientras que lo blando y lo débil ascienden a lo alto.

1 comentario:

  1. Durante toda mi vida he luchado contra la rigidez de mi cuerpo y de sus sensaciones, de mis pensamientos y de sus hábitos, de mis sentimientos y de sus palabras... sólo después de más tres décadas de guerra total empiezo a sentir la flexibilidad porosa de mi ser, una excepción dentro del canon que anuncias. A este paso, si me permito llegar a viejo seré una masa de gelatina...

    Bonita imagen la que corona tu tao, ¿es tuya?

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Fotografía Profesional

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http://silviaferrer.blogspot.es/

A PARTIR DE MAÑANA...

A partir de mañana viviré mi presente, levantándome fuerte cada vez que me caiga: me dejaré aturdir por los atardeceres, cogeré de las riendas mi potro desbocado.
A partir de mañana seré de nuevo niña, librando la batalla contra mi suficiencia; y desempolvaré defectos reprimidos, dejándome llevar en mi nueva apariencia.
A partir de mañana me miraré al espejo, veré con nuevos ojos mi olvidada belleza, y encararé los días con un espíritu fresco, bebiendo el jugo dulce, o amargo de tristeza.
Quiero intentarlo al menos, una vez, y otra, y otra.
Quiero sentirme libre de miedos y obsesiones.
Esparcir por el aire mis prejuicios raídos, dejando pasar ese olor a tierra mojada, y esa niñez que va desatando mis amarras, y con su espontaneidad extraña y limpia, purifica entero mi cuerpo, y a veces, hasta mi alma.
Clemen Corbalán.